8 de octubre de 2018

Espacio Infancia. Green Park JJOO


Para el Espacio Infancia de los JJOO, ubicado en los Bosques de Palermo, diseñamos un dispositivo con accesos múltiples, rampas, espacios estancos, un túnel, toboganes, redes y tirolesas.  La instalación, que se desmontará una vez finalizado el evento, está revestida en tiras de mesh, siguiendo la paleta de los Juegos Olímpicos.


La propuesta de un artefacto de gran visibilidad, dinámico, low-tech y desmontable (todos los elementos serán reutilizados) alberga instrumentos realizados con materiales de descarte: botellas, latas, tubos, cajas de vino, pet recuperado, maderas recicladas y hasta una rueda de bicicleta, realizados por Hacelo Sonar.

Una serie de reposeras y módulos dispersos por el parque, a modo de espacios de descanso, completan la propuesta.

Concepto/diseño/desarrollo/construcción: Galpón Estudio y SPA Entertainment /Learn & Share, UPEJOL. 
Cliente: UPEJOL (Area Learn & Share) para Juegos Olímpicos de la Juventud Buenos Aires 2018. 
Proyecto: Galpón Estudio. Ramiro Gallardo, Max Zolkwer, Matías Gutiérrez. Con Jorge Ruiz González, Ignacio Nespral Dias y Franca Ferraris.
Producción: SPA Entertainment. Equipo: Mariela Speranza, Julieta Calderón, Ignacio Castro, Mariano Botti, Griselda Calderón. UPEJOL 
Equipo: Cielo Salviolo, Silvina Szejnblum, Natalia Fullone, Julieta Lo Duca. 
Realización instrumentos: Hacelo Sonar. 
Objetos de construcción: Gruba. 
Estructura: Nuevos Aires Producciones. 
Entelado: Airoldi. 
Herrería: Cabaña - Insaurralde. 
Espacio Relax: Grupo Berro. 
Pintura y montaje: Derlis Giménez, Adrián Giménez + Paisa, Fernando, Cristian, Lucas

Un multijuego olímpico para los chicos en Palermo

23 de noviembre de 2017

Juegos para la Plaza de las Ciencias | Premio CMD 2017 | Premio Nacional ARQ-FADEA 2018


Ubicados en el Polo Científico y Tecnológico de la Ciudad de Buenos Aires, los juegos del Parque de las Ciencias -ganadores del Premio CMD 2017 y del Premio Nacional ARQ-FADEA 2018 (región CABA, categoría escala menor, obra pública)forman parte de un proyecto científico y cultural. Como complemento del museo, cumplen una función educativa sin por ello resignar su capacidad lúdica.

Proponen desde la forma un vínculo con distintas ramas de la ciencia: biología, física, genética,  química, etc. A la vez, están diseñados a partir de juegos tradicionales de plaza, de manera que cualquiera puede utilizarlos intuitivamente, sin necesidad de instrucciones.

Moléculas/subibajas, glóbulos/hamacas, cadenas de ADN/spinners, un músculo/potro, un cromosoma/potro y una neurona/trepadora, se desparraman sobre una huella de hexágonos en sintonía con el resto del parque. Una serie de lupas en las que se puede observar cualquier objeto encontrado completan el proyecto.

La paleta cromática es restringida, acotada al naranja y al gris. El verde del piso de goma se mimetiza con el césped del parque. Se buscó de esta manera reforzar la unidad de conjunto evitando el efecto de objetos sueltos en un espacio de grandes dimensiones: una de las premisas del proyecto fue la de generar impacto visual. Los juegos se reconocen por la forma, el color y la escala. En este sentido, uno de los juegos debía ser “muy grande”, de modo que el conjunto resultara identificable tanto desde las cabeceras del parque, el tren, y la entrada lateral de la calle Godoy Cruz.

Al tratarse de diseños pensados para este sitio y programa, el proceso de fabricación fue artesanal. Cada juego es su propio prototipo. Por ese motivo se trabajó principalmente en hierro, ya que además de ser un material muy adaptable requiere de poco mantenimiento. Los Glóbulos y las Moléculas presentan cáscaras exteriores de PRFV con pintura poliuretánica náutica. Asimismo, la Neurona incorpora redes y toboganes de pvc reforzado.



El equipo de proyecto estuvo compuesto por arquitectos y diseñadores industriales, quienes trabajaron en un ida y vuelta con científicos del Programa Nacional de Popularización de la Ciencia del Mincyt.





Proyecto y dirección: Ramiro Gallardo y Max Zolkwer.
Diseño industrial: Estudio Euforia.
Verificación estructural: ingeniero Diego Vizzon.
Coordinación científica: Bernadette Saunier Rebori, Gabriel Díaz y Diego Golombek (Programa Nacional de Popularización de la Ciencia, Mincyt).
Coordinación general: Bruno Spairani.
Equipo de proyecto: Matías Gutierrez, Edoardo Corna, Leonardo Kppl, María Civale, Pilar Orlando, María Yarza, Javier De Paepe, Agustina Corti.

Diseño de carteles instructivos: Enrico Rovaletti.
Construcción: Metalúrgica Fenosa (Neurona, Músculo, Cromosoma, ADN), Polo Creativo (Moléculas, Glóbulos), Estudio Euforia (lupas y finalización Neurona).
Cliente: Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva.

Ubicación: Parque de las Ciencias, Polo Científico Tecnológico. Buenos Aires. Espacio dependiente del Programa Nacional de Popularización de la Ciencia y la Innovación del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación.
Superficie: 240 m2.
Año: 2016

22 de noviembre de 2017

PH Garrapata

El programa de reforma para esta vivienda partía de dos condiciones específicas propuestas por su dueño: por un lado, utilizar el espacio aéreo para ganar una terraza, y por otro, generar un entrepiso desde el que acostado se pudiese mirar el cielo. Para cumplir con estos requisitos, se diseña una estructura de caño y perfiles que aprovecha todos los intersticios, los espacios obsoletos, los muros portantes, las medianeras, las aberturas, la estructura de perfiles existente, y tiene en cuenta el entorno de galpones del pulmón de la manzana. Este “parásito” aprovecha también un espacio aéreo ajeno: una escalera atraviesa el aire y luz común con el vecino de planta baja y conecta el estar con la primera terraza.

La materialización final es un resultado, nunca un a priori: no hay absolutamente la búsqueda de una forma, sino un marcado interés por la adaptación a cada situación específica. La forma de los pórticos del techo es la respuesta a una cantidad de parámetros programáticos: ganar altura para un nuevo entrepiso, conectar el interior con la terraza, lograr un espacio de intimidad en el exterior cuando se está sentado, tener visuales amplias del entorno cuando se está parado, poder recostarse en el deck y tener un respaldo, llevar la luz a la oscura planta inferior, poder mirar el cielo, tamizar la entrada del sol, generar aberturas cruzadas para ventilación, entre otros. Y también responde a una serie de parámetros tecnológicos: utilizar la canaleta y los desagües existentes, apoyarse en las medianeras, aprovechar la estructura de perfiles del techo demolido, utilizar un mismo material para toda la estructura, construir todos los pórticos con caños de una misma medida, generar terminaciones sin detalles refinados y colocar el deck con mano de obra no especializada.

El proyecto condensa en la superficie de la terraza una serie de operaciones formales que dialogan con el contexto circundante de galpones, chimeneas, medianeras y techos de chapa: lejos de ocultar este entorno, el intento es el de producir un paisaje propio que se inserte artificialmente y que a la vez genere relaciones de continuidad. 
Proyecto y dirección: Ramiro Gallardo
Ubicación: San Cristobal, Buenos Aires, Argentina
Superficie: 57 m2 cubiertos / 38 m2 descubiertos
Año: proyecto 2008 / construcción 2009-2010
Cliente: Jorge Díaz / Créditos fotográficos: Jorge Díaz / Albañilería y pintura: Juan Pujol y Jorge Díaz / Herrería: Miguel Cabaña / Trabajos en madera: Ricardo Juárez y Jorge Díaz / Vidrios: Angel Maglieri